La que desde el inicio de su gestión ha ponderado el Gobernador Carlos Joaquín González en el ejercicio de los recursos públicos, es la que permitió a su administración cumplir puntualmente con el pago de la primera parte del aguinaldo a los
burócratas estatales por un monto de 251 millones 119 mil 013 pesos.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), Yohanet Torres Muñoz, quien al dar cuenta de lo arriba señalado subrayó que la transparencia y racionalidad que ha dispuesto el jefe del Ejecutivo en materia de gasto público son las que han permitido mantener la estabilidad de las finanzas estatales y, en consecuencia, atender las necesidades más apremiantes de la población, alentar el crecimiento económico y cumplir en tiempo y forma con las prestaciones a que tienen derecho los empleados de los tres Poderes de la entidad.
En este sentido, la antes citada reiteró que para el mandatario es una alta prioridad solventar oportuna y cabalmente todas y cada una de las obligaciones anuales que se tienen con la burocracia quintanarroense, y es así como antes del día 15 de los corrientes se cubrió no sólo la primera parte del aguinaldo, sino también la canasta navideña, gracias a las previsiones presupuestales y administrativas que se hicieron con varios meses de anticipación, a fin de poder realizar el pago correspondiente sin mayores contratiempos y en los términos que marca la Ley.
Al respecto, la funcionaria indicó que estas prestaciones económicas de fin de año se hicieron efectivas a todas las trabajadoras y los trabajadores de las dependencias, las entidades y los organismos públicos descentralizados del Estado.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Torres Muñoz en cuanto a la firme disposición del Gobernador de seguir privilegiando la claridad en el manejo del erario, ya no sólo para atender oportunamente los compromisos con la base laboral como sucedió en esta ocasión, sino también para responder con creces a las expectativas de los ciudadanos de contar con una administración honesta y enteramente eficiente.
¿No lo cree así, amable lector?