El que comienza en Cancún después de casi una década de abandono, con la demolición

del antiguo Hospital General para dar paso a un nuevo Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar, una obra proyectada para fortalecer la atención de mujeres embarazadas, recién nacidos, niñas, niños y sus familias.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la Gobernadora Mara Lezama Espinosa y la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Paty Peralta, encabezaron el inicio de los trabajos que permitirán transformar un inmueble que dejó de tener utilidad desde 2017 en una infraestructura destinada a atender una de las etapas más importantes de la vida: El nacimiento.
En este tenor, el nuevo hospital contempla una inversión global proyectada de casi 640 millones de pesos, entre obra y equipamiento, y contará con más de 100 camas, siete consultorios y tres quirófanos, además de servicios especializados de neonatología, pediatría, ginecología, obstetricia, perinatología y urgencias.
Al respecto, también se contemplan unidades de cuidados intensivos neonatales, laboratorio, patología y áreas de diagnóstico, entre ellas una sala de rayos X con fluoroscopia, dos equipos portátiles de rayos X y dos ultrasonidos. Con ello se busca ampliar la capacidad de atención especializada en Cancún, donde se registran entre 27 y 40 nacimientos diarios, de acuerdo con datos del Registro Civil de Benito Juárez.
La obra es resultado de la coordinación entre el Gobierno de Quintana Roo y el Gobierno de México, con la participación del IMSS-Bienestar. El antiguo Hospital General, que inició operaciones hace 36 años, funcionó durante 27 y permaneció casi una década en abandono.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que la demolición de un inmueble abandonado representa también el primer paso para recuperar un espacio y convertirlo en una infraestructura de salud que responda a las necesidades de las familias de Cancún.
¿No lo cree así, amable lector?