La de su secretario general, Sergio Cetina Valle, es la que bien harían en atender los socios concesionarios del Sindicato Unico de Choferes de Automóviles de Alquiler (Suchaa), a fin de equipar sus unidades con el sistema de rastreo satelital (GPS), en aras de garantizar la seguridad de sus operadores y del público usuario.
Y es que tal y como dimos cuenta con oportunidad, fue el antes citado quien señaló que su organización ya cuenta con una sala de monitoreo que opera las 24 horas del día y que los 60 taxis que ya cuentan con esta tecnología no sólo están protegidos en caso de robo, sino que el conductor dispone de un botón de pánico para pedir ayuda, ya sea a sus compañeros o, en su caso, al número de emergencias 911, en caso de su vida o la de sus pasajeros esté en peligro.
En este sentido, el entrevistado sostuvo que, además de lo arriba señalado, existe la firme intención de los directivos del gremio de evitar que los vehículos de alquiler sean utilizados para fines ilegales, y es así como con dicha plataforma digital se puede saber en tiempo real en dónde están y más importante aún, dadas las amargas experiencias que se han vivido recientemente en la región, si estas salen de la ciudad sin dar cuenta a los encargados de la caseta de vigilancia que se ubica en la carretera federal Chetumal-Cancún.
Al respecto, Cetina Valle explicó que, si bien los ruleteros están obligados a reportarse en el citado puesto de control al momento de prestar cualquier servicio foráneo, en caso de no hacerlo, en breve se dispondrá de un lector que emitirá una alarma para indicar que una unidad ha cruzado los límites de la mancha urbana de la capital del Estado, lo cual permitirá, de forma inmediata, tomar las medidas correspondientes.
Con base en lo anterior, y dada la viabilidad y los beneficios tangibles que traerá a corto y mediano plazo esta estrategia, no queda más que esperar que los afiliados al Suchaa valoren la conveniencia de sumarse a la misma bajo el entendido de que siempre será mejor apostar a la prevención, a fin de evitar más hechos que lamentar entre los trabajadores del volante.
¿No lo cree así, amable lector?