Así fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, durante la emisión del programa
La Voz del Pueblo, al anunciar la creación de un catálogo fotográfico para identificar a las mascotas afectadas por la empresa Xibalbá, cuyos propietarios ya han sido vinculados a proceso por delitos de fraude y maltrato animal al ofrecer cremaciones que nunca realizaban.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo, al tiempo que reiteró que en este caso que conmocionó a la sociedad chetumaleña no habrá impunidad, menos aún cuando jugar con el dolor de las familias y el amor hacia sus animales no tiene perdón, precisó que dicho catálogo ya está disponible en la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA), para que quien lo desee pase a identificar a su mascota, hasta el martes próximo.
En este sentido, la mandataria explicó que, tras recibir las primeras denuncias de personas que acudieron a incinerar a sus mascotas y nunca recibieron las cenizas correspondientes, el caso creció hasta sumar al día de hoy 257 denuncias formales, puntualizando que las autoridades localizaron 135 cuerpos de perros en su mayoría, además de gatos, y actualmente los presuntos implicados enfrentan un proceso que, invariablemente, se llevará hasta sus últimas consecuencias.
Al respecto, y al abundar sobre el catálogo en cuestión, Lezama Espinosa indicó que el mismo contiene más de 700 fotografías de los cuerpos localizados, siendo que hasta el momento, 18 personas ya lograron reconocer y recuperar los restos de sus mascotas, mientras que otras 40 han acudido a revisar el material en las instalaciones de la PPA, ubicadas en la calle Ursulo Galván con Chechén, de la colonia Arboledas, recordando que el próximo martes será la fecha en la que se procederá a la incineración de los cuerpos no reclamados.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que en el caso Xibalbá se hará justicia plena, ya que en Quintana Roo no se tolera el maltrato animal, bajo la premisa fundamental de que cada denuncia cuenta, y cada vida merece respeto.
¿No lo cree así, amable lector?