Lo mismo que enteramente oportuna, fue la solicitud que hizo el Gobernador Carlos Joaquín González a la Secretaría de Gobernación (Segob), a fin de que emita una declaratoria de emergencia que permita atender a los quintanarroenses que se han visto afectados por las inundaciones, producto de las intensas lluvias de la onda tropical número 4, en los 11 municipios de la entidad.
Y es que en el marco de la sesión extraordinaria del Comité Operativo Especializado en Fenómenos Hidrometeorológicos, la cual presidió en Palacio de Gobierno, el jefe del Ejecutivo, al tiempo que pidió a la población mantener la calma y, en caso de así requerirlo, acudir a los albergues instalados, confirmó que desde la noche del pasado viernes Bacalar figura como la zona más afectada; sin embargo, también que se han presentado inundaciones en las comunidades de Cobá y Uh-May, en el municipio de Tulum, y en poblaciones de Felipe Carrillo Puerto y Lázaro Cárdenas, esto sin contar con que en Leona Vicario se han contabilizado 33 familias afectadas, en Othón P. Banco hay 10 casas inundadas, y en Cancún el nivel del agua alcanzó los 45 centímetros.
En este sentido, el mandatario expuso que la Secretaría Estatal de Salud (Sesa) cuenta con 45 brigadas de atención médica, 10 hospitales en funcionamiento, combustible para plantas de emergencias y plantillas de personal completas, mientras que la Secretaría de Desarrollo Social tiene listas más de mil láminas, 49 comités comunitarios para el levantamiento de daños y dispone de camionetas en Cancún y Chetumal para brindar auxilio a la población.
Al respecto, Joaquín González indicó que el Sistema DIF Quintana Roo, en coordinación con Protección Civil y los Ayuntamientos de Bacalar y Lázaro Cárdenas, ya está trabajando en la entrega de apoyos, en tanto que la Secretaría de Educación (SEQ) abrió escuelas para dar refugio inmediato a los afectados y dispone en total de 600 albergues.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la prontitud con que el Gobernador dispuso de estas acciones y subrayar, como él mismo lo hizo, que estas lluvias nada tienen que ver con una tormenta tropical o con un huracán, de ahí la importancia de no hacer caso a rumores y estar al pendiente de la información que se emita a través de los medios oficiales.
¿No lo cree así, amable lector?