Asi es el cumplimiento que el Gobernador Carlos Joaquín González está dando a su compromiso de privilegiar el correcto manejo y la administración de las finanzas, así como la rendición de cuentas, en aras de cerrar el paso a cualquier acto de corrupción que atente contra el patrimonio de los quintanarroenses y, para muestra, otro botón: El vertiginoso crecimiento que ha observado el Estado en materia de transparencia fiscal, mismo que hoy lo coloca en el cuarto lugar a nivel nacional.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en el transcurso del último año, Quintana Roo subió 9 posiciones en el Indice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal de las Entidades Federativas (ITDIF), el cual por séptima ocasión consecutiva presentó la empresa consultora de Análisis Económico y Finanzas Públicas (Aregional), colocándose por encima de Sinaloa, Tamaulipas y San Luis Potosí.

En este tenor, no se puede perder de vista que en la elaboración de dicho índice, en el cual participan las 32 entidades del país, los especialistas se abocan a estudiar y a evaluar de manera por demás detallada la información que los Gobiernos locales tienen en sus páginas electrónicas y cuáles son los mecanismos de accesibilidad con que cuentan, siendo que la misma también sirve como insumo para evaluar su desempeño en lo que concierne al manejo, administración y ejecución de los recursos públicos, así como para conocer las acciones realizadas para transparentar su gestión, poniendo a disposición de las y los ciudadanos datos de primera mano.

Al respecto, tampoco se puede soslayar que esta medición, en la que hasta el 2017 Quintana Roo ocupaba el lugar número 13, se realiza con base en seis rubros fundamentales que tienen que ver con el marco regulatorio, los costos operativos, el esquema programático-presupuestal, la rendición de cuentas, la evaluación de los resultados obtenidos y las estadísticas fiscales.

Con base en lo anterior, y dada la importancia que reviste este índice a nivel nacional, no queda más que subrayar que, como lo ha demostrado el Gobernador desde el inicio de su gestión, la transparencia no sólo es una cuestión de voluntad política, sino de un alto sentido de responsabilidad social que conlleva manejar con honestidad los recursos destinados para el beneficio de los quintanarroenses, particularmente de aquellos que más lo necesitan.

¿No lo cree así, amable lector?