Así fue la atención que brindó ayer el diputado local del Partido Acción Nacional (PAN), Mario Baeza Cruz, a un grupo de chetumaleños que se manifestó pacíficamente en la sede del Congreso del Estado para exigir que se respeten los acuerdos de pago que establecieron con la Dirección de Adeudos y Ejecución Fiscal (DRAEF) de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA).
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado se comprometió con los inconformes a realizar las gestiones que sean necesarias ante la paraestatal, a fin de que se cumpla al pie de la letra el acuerdo de fecha 24 de enero de 2018, mediante el cual se condonan las multas y recargos establecidos en los Artículos 20 y 72 del Código Fiscal del Estado de Quintana Roo a los deudores de créditos fiscales derivados del incumplimiento del pago de las cuotas y tarifas por el servicio de agua potable y alcantarillado.
En este sentido, el representante popular del blanquiazul, con la franqueza y oficio político que lo caracterizan, destacó la entera disposición del director general de la CAPA, Gerardo Mora Vallejo, y de sus compañeros de la XV Legislatura del Congreso del Estado, para la conformación de una comisión especial que se encargue de atender de inmediato esta inquietud que, según se dio a conocer, surgió luego de que los pagos por incumplimiento se elevaran hasta en 800 por ciento, lo que, como es de suponerse, desató la marcada inconformidad de los deudores.
Al respecto, no se puede perder de vista que en la parte final de la anterior administración estatal, la citada Dirección de Adeudos y Ejecución Fiscal (DRAEF) de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), inició y consumó embargos en contra de 54 usuarios que, por diversas circunstancias, perdieron sus propiedades al no poder cumplir con el pago de sus cuantiosos adeudos.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la voluntad y la entera disposición de Baeza Cruz de encauzar esta justa demanda, a fin de que sea mediante el diálogo como se pueda resolver en el menor tiempo posible y, de esta forma, salvaguardar el patrimonio de numerosas familias chetumaleñas.
¿No lo cree así, amable lector?