Así fue el tesorero general del Estado, Edgardo Díaz Aguilar, al asegurar que el presente ejercicio anual será el de la consolidación de grandes proyectos para Quintana Roo, con base en el manejo austero, ordenado y transparente de los recursos públicos que desde el inicio de su gestión ha ponderado el Gobernador Carlos Joaquín González.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el funcionario indicó que por instrucciones del jefe del Ejecutivo, la actual administración no bajará la guardia en lo que se refiere al saneamiento de las finanzas estatales, ya que si bien a la fecha se tiene un notable avance, producto del estricto programa de racionalidad financiera que está en marcha, aún quedan algunos rubros por fortalecer.
En este tenor, el entrevistado destacó los esfuerzos que se han realizado para ajustar el gasto corriente y estar al día en los pagos que se heredaron del anterior sexenio, particularmente con los proveedores de la Zona Sur, lo cual ha permitido obtener importantes ahorros que el mandatario ha dispuesto para atender las necesidades más apremiantes de la población y, al mismo tiempo, mantener la estabilidad de la economía, en aras de que su Gobierno puede cumplir con los compromisos establecidos y seguir avanzando sin mayores contratiempos.
Al respecto, Díaz Aguilar resaltó el hecho de que la actual administración, pese al complejo panorama financiero con que se encontró, no haya recurrido a empréstito alguno, a fin de no endeudar más al pueblo quintanarroense y, por el contrario, se mantenga por la senda de la transparencia y la rendición de cuentas para atender puntualmente los requerimientos que se presenten en materia de salud, educación, seguridad pública, infraestructura urbana, apoyo al campo, entre otros.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por el tesorero general del Estado en cuanto a la firme voluntad del Gobernador de seguir apostando a la claridad y a la honestidad en el ámbito financiero, de tal manera que los quintanarroenses puedan tener la plena certeza de que su dinero se está aplicando con una estricta racionalidad y con un alto sentido de responsabilidad.
¿No lo cree así, amable lector?