La de la Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, por conductode la Décima Primera Zona Naval, es la que, en un acto responsable y justo, se debe reconocer ampliamente, luego de darse a conocer que personal naval continúa con la implementación de la Estrategia de Atención al Sargazo 2025, con el objetivo de mitigar los efectos negativos de esta macroalga marina en el medio ambiente, la actividad turística y la sociedad del Sur de Quintana Roo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, bajo este contexto, del 22 al 29 de agosto se realizó la recolección de aproximadamente 237 toneladas de sargazo en las playas de Mahahual e Xcalak, labor que fue realizada
por 70 elementos navales y 80 de personal civil, entre empresarios, restauranteros y prestadores de servicios conscientes de la
importancia de conservar la belleza de nuestras playas, hoy por hoy, el principal atractivo del Caribe mexicano.
En este sentido, no se puede perder de vista que, como en su momento lo anunció la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, también se desplegó maquinaria especializada y diversos medios para tal fin, amén de que, de igual forma, se mantienen instalados dos mil 265 metros de barreras de contención.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que la Estrategia de Atención al Sargazo 2025, ha sido posible gracias a una estrecha coordinación entre la Marina y los gobiernos estatales y municipales, así como a la participación activa de la sociedad civil
organizada y el sector privado.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar que, con estas acciones, la Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, reafirma su compromiso de continuar ejecutando la Estrategia de Atención al Sargazo de forma permanente, reforzando las acciones conforme a las condiciones oceánicas y el volumen de recale, en beneficio del medio ambiente y del bienestar de la población que, como en todo el Estado, aglutina a miles de familias cuyo sustento depende de la llamada “industria sin chimeneas”.
¿No lo cree así, amable lector?