La del estricto apego a derecho que hoy priva en Quintana Roo, gracias a la firme voluntad y compromiso del Gobernador Carlos Joaquín González, es la que se dio ayer, nuevamente en el municipio de Tulum, luego de que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) devolvió a sus legítimos dueños el hotel que les fue arrebatado mediante un juicio laboral simulado que se fraguó durante la gestión del anterior titular de la dependencia, Patricio de la Peña Ruiz de Chávez.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en una diligencia que tuvo una duración aproximada de tres horas, la cual se llevó a cabo de manera coordinada, pacífica y sin afectaciones, se restableció la posesión del inmueble identificado como “Cabañas Ixchel” a su legítimo propietario del “Nuevo Centro de Población Ejidal José María Pino Suárez”, poniendo fin a un lamentable suceso que, incluso, fue motivo de escándalo a nivel mundial durante la administración de Roberto Borge Angulo.
En este sentido, según se pudo corroborar, fue alrededor de las once de la mañana cuando el presidente de la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje con sede en Solidaridad, Julio Antonio Méndez Rodríguez, acompañado de un actuario de la STyPS, de los miembros del comisariado y del subsecretario de Promoción Turística, Máximo García Rocha, acudió al predio marcado con el número de parcela 2042, mismo que estaba ocupado por la empresa denominada “Rosa del Viento”.
Al respecto, vale la pena destacar que, al ingresar al predio, los antes mencionados fueron recibidos por el gerente del lugar a quien se le explicó lo relativo al mandato emitido por un juzgado federal para devolver el centro de hospedaje en cuestión a sus legítimos propietarios, por lo que éste solamente pidió tiempo para mover a los huéspedes de nacionalidad es chilena, argentina y estadounidense que estaban en el lugar a otras habitaciones.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar que son hechos como estos los que demuestran, una vez más, que hoy en la entidad, como lo ofreció en su momento el Gobernador, las cosas se están haciendo de manera correcta, pero más importante aún, que nadie, absolutamente nadie, está por encima de la Ley.
¿No lo cree así, amable lector?