Así es el trabajo que continúa realizando la Auditoría Superior del Estado (ASE), en aras de documentar plenamente los malos manejos financieros que se cometieron durante la pasada administración y, en consecuencia, exigir la acción de la justicia contra sus responsables.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el propio titular de la citada instancia, Manuel Palacios Herrera, quien confirmó que en el transcurso de los próximos días concluirá la integración de dos denuncias penales más que vendrán a sumarse a las 27 que ya se interpusieron ante la Fiscalía General del Estado (FGE) en contra de un total de 84 ex funcionarios estatales y municipales.
En este sentido, el antes citado, si bien no quiso abundar en detalles, por razones obvias, señaló que  los trabajos al interior de la máxima instancia fiscalizadora de la entidad, mismos que recaen actualmente en un total de 282 personas, continúan a marchas forzadas para recabar todas las pruebas que permitan sustentar dichos recursos y, a la postre, propiciar que las autoridades ministeriales, como lo están exigiendo los quintanarroenses, puedan hacer valer la Ley contra quienes lejos de cumplir con la alta responsabilidad que les fue encomendada, lamentablemente lo único que hicieron fue atentar flagrantemente contra el patrimonio del Estado.
Al respecto, el funcionario indicó que los servidores públicos a su cargo, dada la excesiva carga de trabajo que han tenido a lo largo de los últimos meses, en fechas recientes recibieron un estímulo económico, esto sin contar con que para agilizar las labores de revisión de las cuentas y la integración de las denuncias penales correspondientes, se empleó de manera eventual a 16 personas cuyos contratos vencen este mes.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que Palacios Herrera y sus colaboradores, como lo han demostrado hasta el momento, mantengan la misma dinámica de trabajo, a fin de no sólo seguir abonando a la transparencia y a la honestidad en el manejo de los recursos públicos, sino para hacer que los excesos del pasado, porque así lo están dictando los nuevos tiempos que está viviendo Quintana Roo, bajo ninguna circunstancia queden impunes.
¿No lo cree así, amable lector?