Es el que ayer reiteró el Gobernador Carlos Joaquín González a los quintanarroenses, a fin de seguir trabajando unidos para que el turismo genere más y mejores oportunidades para todos y no sólo para unos cuantos.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al asistir como invitado especial al XV aniversario de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMMJE), Capítulo Rivera Maya, el jefe del Ejecutivo señaló que siendo Quintana Roo un Estado líder en materia turística, se hace necesario que dicha condición se vea acompañada de una mejor calidad de vida para todos, de un mejor desarrollo para disminuir las desigualdades entre el Norte que brilla y el Sur que padece la pobreza.
En este sentido, el mandatario estatal, ante las mujeres empresarias que asistieron a este evento que se realizó en el marco del Foro Empresarial Construyendo Oportunidades 2018, fue claro al señalar que la Riviera Maya, con una población de casi 300 mil habitantes, es el corredor turístico con el índice per cápita más alto de México, siendo que, al día de hoy, representa casi el 10% de la oferta hotelera del país con más de 45 mil habitaciones, amén de que es el que tiene el mayor número de establecimientos de hospedaje de categoría 5 estrellas y Gran Turismo.
Al respecto, y tras enfatizar que el destino es el generador del 30% de las divisas que por turismo recibe México, producto de servicios de primer nivel como restaurantes, bares, centros nocturnos, arrendadoras de autos, campos de golf, zonas arqueológicas, parques temáticos y demás, Joaquín González señaló que los negocios relacionados con la industria turística se han convertido en el motor principal del crecimiento y desarrollo de la economía quintanarroense, a partir de lo cual se está cambiando la percepción del papel y la responsabilidad del Gobierno, de la sociedad civil y de la iniciativa privada.
Con base en lo anterior, y ante los hechos que están a la vista, no queda más que subrayar la entereza con que ha actuado el Gobernador de la mano de todos quienes integran la llamada “industria sin chimeneas”, a fin de la riqueza de la misma sea sinónimo de prosperidad en todos los hogares quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?