Es el que ayer se adjudicó la Fiscalía General del Estado, a través de la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestros, luego de que la Cuarta Sala Especializada en Materia Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), confirmó y aumentó la sentencia impuesta por el delito de Secuestro Agravado en contra de Bernajel de los Santos Chi Verde, Eduardo Pitalua Espinoza y José Luis Tejeda López y/o Alfredo Jacinto López, en agravio a un menor de identidad reservada.

Y es que tal y como dimos cuenta con oportunidad, fue el pasado 11 de noviembre del 2016 cuando agentes de la Policía Ministerial de Investigación, certificados en el combate al secuestro, lograron el rescate de la víctima en una zona rural aledaña a Chetumal, además de que tras los trabajos de inteligencia e investigación se logró la aprehensión de los responsables.
En este tenor, es importante mencionar que los fiscales del Ministerio Público adscritos al caso, con base en los elementos de tipo penal que presentaron ante el juez de Control durante el proceso en cuestión, lograron acreditar la participación de cada uno de los ahora sentenciados en el plagio, de tal manera que, en primera instancia, la pena impuesta a Bernajel de los Santos fue de 52 años y 6 meses, mientras que la de sus cómplices fue de 50.
Al respecto, no se puede perder de vista que haciendo uso del derecho que la Ley les confiere, los sentenciados, a través de sus abogados defensores, interpusieron un recurso de apelación, sin embargo, en la toca penal 02/2018, la Cuarta Sala Especializada en Materia Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) confirmó y aumentó la sentencia previamente dictada, estableciendo una pena de privación de la libertad por 60 años y un ampliación en la multa de 292 mil 160 pesos a 365 mil 200 para cada uno de ellos.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la eficiencia y el alto sentido de responsabilidad que están demostrando los fiscales del Ministerio Público para hacer que delitos de alto impacto como el secuestro no sólo no queden impunes, sino que, además, como lo está exigiendo la sociedad quintanarroense, sean castigados con todo el peso de la Ley.
¿No lo cree así, amable lector?