Así fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al explicar que para su administración
humanista con corazón feminista, el derecho que tienen las y los quintanarroenses al agua es una prioridad, por lo que será defendido a capa y espada, siempre por la ruta legal.
Y es que durante el programa “La Voz del Pueblo”, la titular del Ejecutivo dejó muy claro que un juez federal negó un amparo que Aguakan promovió contra el decreto 195 del Poder Legislativo de diciembre de 2023 que abrogó, a su vez, el que le daba a la empresa una prórroga de su concesión hasta 2053, siendo que, de este modo, confirmó las irregularidades que se acreditaron en la prestación del servicio y la protección de los derechos fundamentales del medio ambiente, la salud y el agua.
En este sentido, la mandataria expuso que puede haber un recurso de revisión, por lo que habrá que esperar que la sentencia de revocación de la concesión de Aguakan quede firme, y es así como su Gobierno seguirá avanzando en la ruta legal de este derecho humano, mismo que se defenderá con toda la fuerza del Estado, máxime cuando sólo hay que escuchar la voz del pueblo para comprender las irregularidades que existieron a lo largo de muchos años, mismas que causaron severos perjuicios a miles de familias del Norte de la entidad que carecieron de un servicio de agua potable permanente y, sobre todo, digno.
Al respecto, Lezama Espinosa, en el marco del programa en cuestión, también mencionó, entre otros temas, el flujo de turismo que ya se registra en Quintana Roo por la temporada de Semana Santa, en la que se espera a 1.2 millones de personas, con una ocupación hotelera de hasta 90 por ciento y una derrama económica de mil millones de dólares que se reflejará en los bolsillos de las y los trabajadores de la llamada “industria sin chimeneas” de la entidad.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que, en el caso específico de Aguakan, no se quitará el dedo del renglón para hacer justicia a todos aquellos que, por muchos años, pese a pagar puntualmente a dicha empresa, nunca tuvieron un suministro del vital líquido a la altura de sus expectativas y, más importante aún, acorde a sus necesidades.
¿No lo cree así, amable lector?