Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que desde hace más de un año se empezó a corregir el rumbo de Quintana Roo sin milagros ni magia, sino haciendo lo que tenía que hacerse: Combatir la corrupción, generar más y mejores condiciones para todos, y disminuir la desigualdad para que la gente viva mejor.
Y es que en el marco de la inauguración de la terminal 4 del aeropuerto internacional de Cancún, misma que estuvo a cargo del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, el jefe del Ejecutivo estatal reiteró que el turismo es hoy por hoy una de las actividades que son motores importantes en el desarrollo de la economía, y es así como tan sólo de octubre de 2016 a julio de este año, la entidad recibió a más de nueve millones de turistas internacionales cuya derrama económica está permirtiendo generar nuevas inversiones y crear más empleos para mejorar la calidad de vida de la población.
En este sentido, y tras dejar en claro que la citada obra dejó de ser un sueño y una esperanza para convertirse en realidad, siendo que no se circunscribe a una simple ampliación, sino que vendrá a ensanchar la puerta para la llegada de mayores oportunidades para tener más trabajo, el mandatario indicó que con base en el promedio de ocupación que han mantenido los destinos quintanarroenses que es del 82%, la satisfacción de los turistas del 95 y una tasa de retorno del 52%, es posible pronosticar que se superará la meta de 2016, en la que el turismo estatal representó más de una tercera parte del total nacional.
Al respecto, Joaquín González indicó que el año pasado la entidad aportó al país el 67% del turismo de cruceros y para el presente se esperan cerca de cuatro millones de cruceristas en más de mil 300 trasatlánticos.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por el Gobernador en este importante evento en cuanto a que si bien el Estado hoy ocupa el primer lugar en la generación de empleos, el reto que se ha fijado su administración ahora es lograr una mejor distribución de la derrama económica, un mayor equilibrio regional para abatir los rezagos, pero sobre todo devolver la absoluta tranquilidad a los quintanarroenses y a quienes nos visitan.
¿No lo cree así, amable lector?