El que brinda la Gobernadora Mara Lezama Espinosa a las artesanas y artesanos de Quintana Roo
, con una inversión de 2.4 millones de pesos destinada a fortalecer sus negocios, mejorar sus espacios de comercialización y abrir nuevas oportunidades para que sus productos lleguen a más mercados.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, durante un encuentro en Chetumal, la Gobernadora entregó apoyos a 20 grupos sociales y cooperativas, como parte del Programa de Impulso Comercial Artesanal 2026, además de poner en marcha el Programa de Profesionalización del Negocio Artesanal.
En este tenor, la estrategia beneficia directamente a 149 personas artesanas, de las cuales 100 son mujeres, provenientes de Othón P. Blanco, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas, Puerto Morelos y Tulum. Los recursos permitirán fortalecer talleres, mejorar áreas comerciales y establecer puntos de venta que faciliten la exposición y comercialización de sus productos.
Al destacar el significado de esta actividad, Mara Lezama subrayó que detrás de cada hamaca, bordado u objeto artesanal existe un conocimiento transmitido de generación en generación, por lo que apoyar a quienes mantienen vivas estas técnicas significa también preservar parte de la identidad y las raíces culturales de Quintana Roo.
Al respecto, la Gobernadora resaltó que más del 83 por ciento del padrón artesanal del Estado está integrado por mujeres, quienes encuentran en esta actividad una fuente de ingresos para sus familias, pero también una vía para conservar conocimientos ancestrales. Por ello afirmó que su administración continuará respaldando su profesionalización y generando condiciones para que puedan ampliar sus oportunidades económicas.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que respaldar al sector artesanal significa mucho más que entregar recursos: Implica reconocer el valor económico de una actividad que conserva historias, técnicas e identidad, y al mismo tiempo generar condiciones para que ese patrimonio pueda convertirse en mayores ingresos y oportunidades para quienes lo mantienen vivo.
¿No lo cree así, amable lector?