Los de la intensa labor de promoción que ha impulsado de la mano de los hoteleros, restauranteros, comerciantes y demás prestadores de servicios, a fin de mantener a Quintana Roo como el destino número uno de México y
Latinoamérica, son los que ayer cosechó el Gobernador Carlos Joaquín González al recibir al pasajero 24 millones en el aeropuerto internacional de Cancún.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al dar la bienvenida a Francois René Paul Pinotti, quien viajó desde el Este de Francia para pasar dos semanas en el Estado, el jefe del Ejecutivo resaltó la importancia de que, al día de hoy, el Caribe Mexicano esté recibiendo a un millón de pasajeros más que el año pasado, tan sólo en la citada terminal aérea, lo cual, sin lugar a dudas, representa un gran avance para la “industria sin chimeneas” de la entidad.
En este sentido, Carlos Trueba Coll, director general del aeropuerto internacional de Cancún (AIC), señaló que, según las estadísticas de Asur, diciembre es el mes más dinámico de todo el año, y es así como se moviliza a un promedio de dos millones de pasajeros, lo cual les permite anticipar que antes de que concluya el 2018 la terminal aérea llegará a los 25 millones, como en su momento lo estimó la Secretaría Estatal de Turismo (Sedetur).
Al respecto, fue el propio Francois René Paul Pinotti quien indicó que viajó a Quintana Roo junto con su familia para conocer los destinos de Playa del Carmen, Tulum y Cobá, puntualizando que está seguro de que esta no será la última vez que vengan, ya no sólo porque se divirtieron mucho, sino porque la gente es extraordinaria y siempre sonríe, baila y trabaja.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a la firme voluntad de su administración de continuar trabajando en el fortalecimiento de los diversos destinos de la entidad, a fin de propiciar que cada vez sean más los turistas que nos visiten, pero más importante aún, que al final de su estancia no sólo se lleven a casa un buen sabor de boca, sino también muchas ganas de regresar.
¿No lo cree así, amable lector?