Así fue el Consejo Estatal de Morena, el cual encabezó la Gobernadora del Estado,

Mara Lezama Espinosa, en el que se dio un mensaje contundente de unidad, compromiso ideológico y trabajo colectivo, consolidándose como un espacio vital para fortalecer la organización interna y reafirmar los principios de la Cuarta Transformación.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en este evento estuvieron presentes las y los consejeros estatales, encabezados por Johana Acosta, presidenta de Morena en Quintana Roo, y Jorge Sanén Cervantes, presidente del Consejo Estatal, y fue ahí donde la titular del Ejecutivo fue reconocida como referente nacional de justicia social, cuyo liderazgo ha sido congruente con los valores del movimiento, desde su vida profesional hasta su actual gestión al frente del Gobierno estatal.
En este sentido, destacó la presencia de las y los legisladores de este partido, a quienes se les reiteró el llamado a actuar con total apego a los principios y valores de Morena: No mentir, no robar y no traicionar al pueblo, amén de que se subrayó la importancia de que quienes ocupan cargos públicos lo hagan con ética, responsabilidad social y compromiso transformador.
Al respecto, cabe señalar que uno de los puntos relevantes abordados fue el avance en el proceso de afiliación al partido, celebrando los excelentes resultados que reflejan un 47.1% de avance, lo cual representa una señal clara de crecimiento y fortalecimiento de la estructura morenista en todo el Estado, siendo que este progreso se ha logrado gracias al trabajo coordinado de las bases, los consejeros, los militantes y los simpatizantes que siguen avanzando con pasos firmes hacia la consolidación del proyecto transformador.
Al respecto y ante los resultados de este evento morenista, no queda más que resaltar lo afirmado por Jorge Sanén Cervantes en cuanto a que la unidad no es un discurso, sino una práctica cotidiana que demuestra que, al día de hoy, Morena en Quintana Roo está más fuerte y más unido que nunca.
¿No lo cree así, amable lector?