Las encaminadas a generar a corto, mediano y largo plazos, resultados que permeen en el tejido social, visibilizando la alta prioridad de la infancia y adolescencia quintanarroense, son las que ayer se dieron a conocer durante la Segunda Sesión
Estatal Ordinaria del Sistema Integral para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna).
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la secretaria estatal ejecutiva del organismo ya citado, Norma Gabriela Salazar Rivera, quien informó que con la aplicación de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, al día de hoy se impacta a un promedio de 500 mil quintanarroenses, y es así como los Ayuntamientos de Benito Juárez, Solidaridad, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos ya concluyeron el proceso de instalación de sus organismos municipales, en aras de cumplir con el marco legal y priorizar la atención de los menores de edad.
En este sentido, la antes mencionada señaló que a través de este cuerpo colegiado, el cual fue instalado por el Gobernador Carlos Joaquín González en noviembre de 2016, con el objetivo de resumir los esfuerzos institucionales a favor de la infancia y la adolescencia en estrecha coordinación con la Federación y los Ayuntamientos, se han atendido los compromisos internacionales y nacionales como los acuerdos generados en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y las observaciones del Comité Internacional de los Derechos del Niño, entre otros.
Al respecto, la funcionaria puntualizó que los Sipinna municipales representan una ventana de oportunidad para fortalecer en lo local las acciones de protección a los menores de 18 años y con ello garantizar plenamente que sus derechos sean estrictamente respetados.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que, dado el firme compromiso del Gobernador con el bienestar de todos los quintanarroenses, estos grupos multidisciplinarios cumplan con todos y cada uno de los objetivos planteados, a fin de propiciar las condiciones necesarias para otorgar a las niñas, los niños, los y las adolescentes de la entidad una mejor calidad de vida.
¿No lo cree así, amable lector?