La de ocho largos años es la que ayer terminó en Chetumal, gracias a las gestiones del delegado estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Flavio Carlos Rosado, con la apertura de la guardería City College, la cual tiene una capacidad para 252 niños desde los 43 días de nacidos hasta los cuatro años de edad.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el antes citado quien explicó que este inmueble viene a sumarse a las 20 estancias infantiles con las que se cuenta en la entidad, mismas que tienen una capacidad instalada de tres mil 684 lugares destinados a los hijos de las madres trabajadoras afiliadas a la institución, a fin de que estas puedan desempeñar sus labores con absoluta tranquilidad.

En este sentido, el funcionario federal, al tiempo que precisó que la guardería en cuestión, ubicada en la calle Roma lotes 13 y 14 del Fraccionamiento Framboyanes en la capital del Estado, ayudará a atender la gran demanda que existe en la Zona Sur desde el año 2010, indicó que la misma, dada la minuciosa planeación de que fue objeto, brindará una atención integral a los infantes, a través del cuidado y fortalecimiento de su salud, una sana alimentación y un programa educativo-formativo acorde a su edad y a su nivel de desarrollo.

Al respecto, el entrevistado resaltó que el inmueble ofrecerá un servicio de máxima calidad con espacios suficientes y que cumplen estrictamente con todas las medidas de seguridad y de Protección Civil, siendo que las trabajadoras o trabajadores interesados en obtener un lugar para sus hijos en el mismo, sólo tienen que ingresar a la página de Internet www.imss.gob.mx para realizar la solicitud de inscripción en línea de manera por demás sencilla y rápida.

Con base en lo anterior, y dados los alcances que tendrá esta guardería en Chetumal, no queda más que subrayar la visión, el talento y la inquebrantable voluntad de Flavio Carlos Rosado de seguir respondiendo con creces, en este caso específico, de la mano de la iniciativa privada, a la alta responsabilidad que le ha sido encomendada, lo cual, sin lugar a dudas, y ahí están los hechos que lo confirman, no puede menos que reconocerse.

¿No lo cree así, amable lector?