Son los que en el transcurso de los próximos días redoblarán los integrantes del Movimiento Social en Pro de los Derechos del Pueblo, a fin de que la construcción del hotel Gran Solaris Cancún en Playa Delfines sea suspendida de manera definitiva.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la apoderada legal de dicha organización, Katherine Ender Córdova, quien señaló que si bien la Procuraduría General de la República (PGR) mantiene en vías de judicialización la carpeta de investigación que abrió ante la muerte de cientos de crías de tortugas marinas, a causa de las obras de delimitación del predio en donde se asentaría el citado centro de hospedaje, en los próximos días iniciará una serie de acciones para contrarrestar los dichos de los imputados en la misma, entre éstos los inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), quienes hasta donde se sabe, no sólo han negado cualquier responsabilidad, sino que han intentado minimizar los hechos argumentando que es más lo que se ha manifestado en los medios de comunicación que lo que realmente sucedió.
En este sentido, la entrevistada indicó que si bien el proyecto en cuestión está suspendido de manera temporal por el Ayuntamiento de Benito Juárez, su organización emprenderá un juicio de nulidad ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a fin de que se dejen sin efecto los permisos que se otorgaron a la empresa Villas Solaris, S. de R.L. de C.V. y, en consecuencia, se siente un precedente para que no se autorice desarrollo turístico alguno en la que es considerada como la última ventana al mar que le queda a los cancunenses.
Al respecto, Ender Córdova lamentó que los apoderados del mencionado consorcio continúen desoyendo los llamados que les ha hecho la autoridad municipal para analizar las condiciones de la licencia de construcción que les fue expedida, lo cual, definitivamente, no los exime de las irregularidades que se cometieron en contra del medio ambiente.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que este polémico asunto, al margen de cualquier interés que no sea el de proteger la incalculable riqueza natural de Quintana Roo, se resuelva con estricto apego a la Ley y los responsables, de así considerarse conducente, reciban el castigo que se merecen.
¿No lo cree así, amable lector?