El que se formalizó ayer luego de la firma de un memorándum entre el Gobierno de Quintana Roo y su similar de la Ciudad de México, es el que, sin lugar a dudas, apuntalará el desarrollo de proyectos conjuntos que fortalezcan las economías de ambas partes con la creación de más y mejores empleos, mediante el intercambio de experiencias y el impulso a la promoción de sus destinos turísticos.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en la segunda jornada de trabajo de la delegación quintanarroense en el Tianguis Turístico de México 2018, en la que se formalizó este acuerdo que establece que tanto Quintana Roo como la Ciudad de México no sólo ampliarán las relaciones actualmente existentes y apoyarán la cooperación entre los sectores público y privado, sino que también se coordinarán para ampliar la comercialización turística y fortalecer la planificación y el desarrollo de los sitios de interés de ambas demarcaciones.
En este sentido, el memorándum en cuestión, el cual incluye un total de siete artículos, destaca la importancia de fomentar el intercambio de información y de experiencias en los programas de calidad, desarrollo sostenible e innovación en materia turística, mediante el trabajo de expertos en promoción y marketing online a través de las nuevas tecnologías, para así consolidar modelos exitosos, facilitando la participación en exposiciones, congresos, ferias, jornadas, seminarios y otras actividades.
Al respecto, no se puede perder de vista que de acuerdo con la Dirección General de Aeronáutica Civil de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la ruta aérea Ciudad de México-Cancún ocupó en el mes de febrero el primer sitio de destinos nacionales del país con 750 frecuencias, 43 más que en el mismo periodo de 2017, lo que representa un crecimiento de 6.1%.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que esta suma de esfuerzos en materia de cooperación, asistencia técnica, gastos financieros y solución de controversias, con base en los derechos y obligaciones que incluye para ambas partes, rinda los frutos esperados en beneficio de las miles de familias que hoy dependen de la llamada “industria sin chimeneas” tanto en el Sur como en el Centro del país.
¿No lo cree así, amable lector?