La que consolida la Gobernadora Mara Lezama Espinosa en el manejo de las finanzas públicas
de Quintana Roo al convertir al Estado en líder nacional en reducción de deuda por habitante durante los últimos diez años, permitiendo disponer de mayores recursos para obras, servicios y programas en beneficio de la población.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, Quintana Roo se posicionó como la entidad que más ha reducido su deuda per cápita en todo el país, de acuerdo con un estudio elaborado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.
En este tenor, la Gobernadora destacó que este resultado es consecuencia de una estrategia de disciplina financiera basada en la transparencia, la rendición de cuentas y el uso responsable de los recursos públicos, con el propósito de que el dinero de las y los quintanarroenses regrese en beneficios directos para la población.
Al respecto, el informe señala que la deuda por habitante pasó de 21 mil 242 pesos en 2016 a 9 mil 970 pesos durante el primer trimestre de 2026, lo que representa una disminución de 11 mil 273 pesos por persona, la más alta registrada entre las 32 entidades federativas del país.
Asimismo, la mandataria estatal subrayó que reducir la carga financiera permite liberar recursos que anteriormente se destinaban al pago de intereses, generando mayores posibilidades de inversión en infraestructura, programas sociales, salud, educación y servicios públicos.
Cabe destacar que el análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas reconoce que Quintana Roo es la única entidad del país que ha mantenido una reducción sostenida de su deuda por habitante durante la última década, consolidando una tendencia positiva en el fortalecimiento de sus finanzas.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que unas finanzas públicas sólidas no sólo mejoran los indicadores económicos, sino que se traducen en más recursos para atender las necesidades de la gente y seguir construyendo bienestar para las familias quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?