Aquel que reza que "las cosas caen por su propio peso" es el que se

puso de manifiesto, luego de que gracias al esfuerzo colectivo entre la Legislatura de la Justicia Social que preside el diputado Jorge Sanén Cervantes, el Consejo Ciudadano de Chetumal y diversas asociaciones civiles, se logró revertir la grave ofensa que cometió el anterior líder cameral, Humberto Aldana, contra el pueblo chetumaleño, en su afán por convertir la plazoleta del Congreso, patrimonio tangible de Quintana Roo, en una cafetería.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en un acto de desagravio y de verdadera justicia a nuestra historia, ayer fueron reinstaladas la estatua de don Andrés Quintana Roo y el asta bandera de dicha plazoleta, símbolos que, como bien lo dijo el actual presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política de la XVIII Legislatura del Estado, regresan a su lugar para recordarnos quiénes somos y hacia dónde vamos como pueblo.

En este sentido, Sanén Cervantes, al tiempo que dijo que este acto es la recuperación de la dignidad y la memoria de nuestra capital, en el que se reconoce la fuerza de la historia y de la identidad que nos une como quintanarroenses, reiteró su beneplácito de que Chetumal recupere un símbolo que honra sus orígenes y que inspira a las nuevas generaciones con la Bandera ondeando y la figura de don Andrés Quintana Roo de pie, recibiendo los primeros rayos del Sol, donde comienza México, aseguró que la reinstalación de la estatua simboliza el inicio de un tiempo de esperanza, de un tiempo que recuerda que cuando las instituciones se abren al diálogo con la ciudadanía se logra recuperar la confianza y se construye unidad.

Al respecto, la presidenta del Consejo Ciudadano de Chetumal, Georgina Marzuca Fuentes, dijo que este evento marca un hito histórico para la ciudadanía, demostrando que cuando el pueblo de verdad se expresa y la autoridad escucha, las cosas pueden salir bien.

Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la importancia de que hoy la capital del Estado haya vivido este importante acto histórico, insistimos, producto de un esfuerzo conjunto y democrático, así como hacer votos para que nunca más, nunca más, aparezca otro Aldana por Chetumal.

¿No lo cree así, amable lector?