Así fue la exposición que hizo ayer la titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sede), Rosa Elena Lozano Vázquez, a los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial de la Riviera Maya (CCE), sobre la amplia gama de
oportunidades que hoy les ofrece el Gobierno del Estado para fortalecer sus negocios y elevar su competitividad, a fin de que puedan generar más y mejores empleos para la gente.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en el marco de una fructífera reunión de trabajo en el que la antes citada resaltó los alcances del Programa de Impulso Económico y Fomento al Empleo en el Estado de Quintana Roo, mediante el cual se pueden obtener créditos simples o blandos hasta por 5 millones de pesos, con plazos límite de 36 y 60 meses, y una tasa máxima de 14.5% anual fija, sin comisión por apertura ni penalización por prepago.
En este sentido, la funcionaria, al tiempo que indicó que el financiamiento de este programa es para capital de trabajo y adquisición de activo fijo, señaló que el mismo está dirigido a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPyMES), dadas de alta ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) como Personas Físicas con Actividad Empresarial (PFAE), incluyendo las del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), y a las Personas Morales que realicen actividades vinculadas con los servicios turísticos, la agroindustria y el apoyo a los negocios.
Al respecto, la titular de Sede recordó que la bolsa disponible para este programa es de 220 millones de pesos, y que para acceder a la misma los interesados deberán contar con dos años de operación mínima y tener su domicilio fiscal en el Estado, además de gozar de un historial crediticio positivo, puntulizando que estos requisitos son los que piden las entidades financieras que formarán parte del financiamiento.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por Lozano Vázquez en cuanto a que existe la indicación directa del Gobernador de no cesar en la generación de más y mejores oportunidades para que a los empresarios les vaya mejor y, con ello, no sólo abonen al crecimiento económico de la entidad, sino que propicien que el mismo se refleje en el bolsillo de más familias quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?