Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al sentenciar que en Quintana Roo hay cero tolerancia a la delincuencia, y que para quienes quieran desestabilizar a las instituciones, para quienes quieran generar pánico y destruir lo que se ha construido con el esfuerzo de todos, hoy existe una sola expresión muy clara: ¡Aquí no lo vamos a permitir!.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en el marco de la Ceremonia de Destrucción de Armamento, la cual encabezó el General de División, Miguel Angel Ceballos, comandante de la 34 Zona Militar, junto con el vicealmirante, Francisco Ramón Tiburcio Camacho, también comandante de la V Región Naval, donde el jefe del Ejecutivo hizo un amplio reconocimiento al trabajo realizado por el Ejército mexicano, la Secretaría de Marina-Armada de México, la Policía Federal y por todas las fuerzas de seguridad, en aras de garantizar en la entidad esa estabilidad y paz social que necesita la gente.

En este sentido, el mandatario sostuvo que, como lo puso de manifiesto desde el primer minuto de su gestión, en Quintana Roo no hay espacio para los delincuentes, por lo que, de la mano de los tres órdenes de Gobierno, se seguirán tomando las medidas que sean necesarias para combatirlos.

Al respecto, Joaquín González puntualizó que su administración y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) están haciendo un buen trabajo para que Cancún continúe siendo un paraíso para todos, por lo que subrayó los alcances de la destrucción de 231 armas cortas, 237 largas, 464 cargadores, tres mil 707 cartuchos de diferentes calibres, 27 cascos de cartucho, 84 ojivas, una funda, dos silenciadores, una mira telescópica y una granada, producto de los decomisos que han realizado a últimas fechas las autoridades civiles y militares en todos los rincones de la entidad.

Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a su firme decisión de seguir trabajando de la mano con las fuerzas armadas para no bajar la guardia en la lucha contra la delincuencia y, al mismo tiempo, salvaguardar la integridad física y patrimonial de los quintanarroenses y de quienes nos visitan.

¿No lo cree así, amable lector?