Las del cúmulo de irregularidades que prevalecen en la terminal de Autobuses de Oriente (ADO) de la capital del Estado, entre estas la falta de estacionamiento, son las que, sin deberla ni temerla, al día de hoy, en plena temporada vacacional de Semana Santa, están pagando los cientos de viajeros que a diario arriban de diversas partes del país.
Y es que tal y como hemos dado cuenta con oportunidad, muchas han sido las voces que se han levantado para exigir que las autoridades competentes, dado el grave perjuicio que se está ocasionando a la imagen turística de Chetumal con el permanente malestar de los usuarios de este inmueble, se aboquen a revisar bajo qué condiciones fue expedida la licencia de construcción correspondiente, más aún cuando pese a lo mucho que se dijo en su momento, de ninguna manera es de los más “funcionales” del país.
En este sentido, la creciente afluencia de personas, propia de estas fechas, ha puesto de manifiesto la imperiosa necesidad de que, al margen de cualquier circunstancia, se obligue al Grupo ADO a apegarse estrictamente a lo que señalan las normas de desarrollo urbano vigentes en cuanto a las especificaciones que se deben cumplir en sitios como este, más aún cuando al carecer de estacionamiento, como se ha podido documentar plenamente, no sólo está alterando el libre tránsito en una de las vialidades más importantes de Chetumal como lo es la avenida Insurgentes, sino que también acentúa el riesgo para quienes, invariablemente, en las llamadas “horas pico”, se ven obligados a estacionarse en doble y hasta en triple fila en sus alrededores.
Al respecto, no se puede perder de vista que si bien los altos ejecutivos de dicho consorcio no han tenido empacho en presumir que este es “socialmente responsable”, únicamente hayan destinado un cajón de estacionamiento para las personas con alguna discapacidad, amén de que los servicios sanitarios están en un segundo nivel y las rampas de acceso no sólo están mal ubicadas, sino también pésimamente construidas.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que ante lo que se está observando en esta temporada, quienes tienen la responsabilidad de hacer valer la Ley en un asunto como este alcen la mano y cumplan estrictamente con su responsabilidad.
¿No lo cree así, amable lector?