El que busca acercar la Gobernadora Mara Lezama Espinosa
a las comunidades rurales con el programa Asistencia para el Desarrollo del Sector Rural 2026, una estrategia que consolidará la productividad del campo mediante asesoría técnica especializada y presencia permanente en territorio.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el Gobierno del Estado destinó más de 7 millones de pesos, con recursos cien por ciento estatales, para desplegar a 42 extensionistas rurales que brindarán acompañamiento directo a productores agrícolas, ganaderos, pesqueros y acuícolas de ocho municipios, duplicando la cobertura alcanzada el año anterior.
En este tenor, la Gobernadora destacó que el desarrollo del campo no depende únicamente de apoyos económicos, sino también de que el conocimiento llegue a quienes todos los días trabajan la tierra, el mar y las unidades de producción. Por ello, afirmó que esta política pública privilegia el trabajo en territorio y el contacto permanente con las comunidades, con el propósito de que las y los productores incorporen nuevas técnicas, mejoren sus procesos y eleven su rendimiento.
La titular del Ejecutivo explicó que los 42 profesionistas atenderán de manera directa a mil 185 productores, de los cuales 260 pertenecen al sector agrícola, 720 al desarrollo rural y 80 a las actividades pesqueras y acuícolas. Su labor consistirá en compartir conocimientos, promover prácticas sustentables e impulsar el uso de herramientas que robustezcan la productividad y la competitividad del sector primario.
Al respecto, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, Jorge Carlos Aguilar Osorio, señaló que las y los extensionistas representan un vínculo estratégico entre el gobierno y las familias productoras, ya que su trabajo permitirá acercar innovación, asistencia técnica y soluciones a las necesidades reales del campo quintanarroense.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que el fortalecimiento del sector rural no sólo depende de mayores inversiones, sino de la capacidad para compartir conocimientos, acompañar a quienes producen y convertir la innovación en mejores oportunidades para las comunidades. Cuando la asistencia técnica llega al territorio, el desarrollo deja de ser un objetivo y comienza a reflejarse en resultados.
¿No lo cree así, amable lector?