El de hacer de Chetumal una ciudad moderna, atractiva y digna de erigirse orgullosa como la capital de Quintana Roo, es el que está cumpliendo puntualmente el Gobernador Carlos Joaquín González y, para muestra, otro botón: Las obras de reconstrucción, rehabilitación, reencarpetado y atención a desfondes que se están realizando en 38 mil 730.91 metros cuadrados de calles con una inversión de 13.1 millones de pesos en beneficio de más de 166 mil 400 habitantes.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo, en atención a las múltiples demandas ciudadanas que recibió en su momento, ha sido el principal interesado en el mejoramiento de la infraestructura urbana como una tarea esencial que, a la vez que permite que la gente viva mejor, también genera más y mejores oportunidades para la atracción de servicios, la movilidad y una mayor conectividad.
En este sentido, el mandatario explicó que, de acuerdo con la Secretaría de Infraestructura y Transporte (Sintra), en la llamada “zona alta” de la ciudad se están atendiendo unos 3 mil 300 metros lineales de vialidades a las que no se les había aplicado un revestimiento en los últimos 30 años, por lo que presentan pavimentos avejentados, oxidados y agrietados cuyo mantenimiento por bacheo se torna extremadamente elevado y repetitivo, siendo que con la intervención actual se les dará una vida útil de ocho a 10 años más.
Al respecto, Joaquín González expuso que en lo que se refiere a la “zona baja”, los trabajos comprenden 15 mil 575.78 metros cuadrados de calles que se encontraban severamente afectadas por la presencia de desfondes, dadas las características del subsuelo, además de presentar pavimentos sumamente deteriorados por el abandono en que se les mantuvo a lo largo de dos décadas, siendo que al día de hoy, para beneplácito de los vecinos, por fin han comenzado a lucir una nueva cara.
Con base en lo anterior, y ante los alcances de estas obras que, definitivamente, han venido a acabar con una pesadilla de varios años fruto de la corrupción y la irresponsabilidad, no queda más que reconocer la dedicación y el empeño que ha demostrado el Gobernador para seguir otorgando a a las familias chetumaleñas un mejor entorno, pero sobre todo, una nueva expectativa de vida.
¿No lo cree así, amable lector?