Así como enteramente oportuno, fue el llamado que hizo ayer el superintendente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la Zona Sur, Gonzalo Paredes Plancarte, para que todos aquellos usuarios que tengan adeudos con la paraestatal, eviten hacer “arreglos” con trabajadores de la misma, ya que éstos no están facultados para hacer descuentos o ajustes en la facturación ni mucho menos para recibir pagos en efectivo de manera directa.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al abordar el tema de un ex empleado que habría defraudado a por lo menos siete personas, a quienes ofreció reducir y cancelar sus cuentas pendientes, el antes citado resaltó la importancia de que los ciudadanos, antes de ser víctimas de algún timo, tomen muy en cuenta que los pagos por consumo sólo se pueden realizar en las propias oficinas de la CFE, o bien, en los cajeros automáticos que se encuentran distribuidos en diversos puntos de la capital del Estado, amén de que cualquier trámite que se realice ante la misma, como lo señala claramente la Ley, es totalmente gratuito.
En este sentido, y una vez que se conoció el caso arriba señalado, el entrevistado indicó que a finales del pasado mes de junio se recibieron algunos reportes de conductas indebidas que pudieran tipificarse como un delito por parte del mencionado ex trabajador, y es así como una vez que estas fueron debidamente documentadas, con base en los testimonios de los propios afectados, se le solicitó una explicación sobre su proceder, siendo que no sólo se negó a otorgarla, sino que a partir del día siguiente dejó de asistir a sus labores.
Al respecto, el funcionario federal recomendó a quienes se pudieran haber visto perjudicados con estos hechos fraudulentos, acudir cuanto antes a las instancias ministeriales correspondientes, en aras de que sean estas las que investiguen, deslinden responsabilidades y, en su caso, apliquen las sanciones que se consideren pertinentes.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por Paredes Plancarte en cuanto a la imperiosa necesidad de que los usuarios de la CFE, más aún cuando se trate del personal de la misma, no duden en alzar la voz para denunciar cualquier acto ilegal que atente contra sus derechos más elementales, pero sobre todo, contra su patrimonio.
¿No lo cree así, amable lector?