Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al subrayar que la inseguridad, la violencia y el crimen organizado que hoy se viven en el Estado, son el resultado de muchos años de corrupción e impunidad propiciada por las administraciones anteriores que erosionaron las instituciones encargadas de salvaguardar la integridad física y patrimonial de los quintanarroenses e impartir justicia, ya no sólo por omisión sino también por complicidad.

Y es que tal y como dimos cuenta con oportunidad, el jefe del Ejecutivo fue claro al afirmar que cuando tomó las riendas del Gobierno no se contaba con los recursos suficientes, ya que sus antecesores o se los robaron o hicieron mal uso de ellos, sin embargo, fue gracias a las acciones de austeridad y de buen manejo de las finanzas públicas como se fueron salvando todos los obstáculos, siendo que, al día de hoy, se están edificando instituciones sanas y confiables que combaten la inseguridad, el crimen organizado y la violencia, con mayor capacidad de respuesta y un alto sentido de responsabilidad.
En este tenor, el mandatario destacó que con la instalación de las cuatro bases operativas de la Policía Estatal Preventiva (PEP) en los municipios de Benito Juárez, Solidaridad, Tulum y Cozumel se están dando pasos firmes y en la dirección correcta  para combatir la delincuencia en cualquiera de sus modalidades, bajo la premisa fundamental de recuperar la confianza y la credibilidad ciudadana en las instituciones encargadas de la seguridad pública.
Al respecto, Joaquín González sostuvo que con dichos puestos de mando en el Norte, Centro y Sur de la entidad, amén de que se ha dejado atrás la creencia de que la PEP era “la Policía de Chetumal”, también se está trabajando para fortalecer su estructura mediante el desmantelamiento de las redes de complicidad que todavía existen en su interior, tarea en la que, definitivamente, no habrá marcha atrás.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar la franqueza y la firme disposición del Gobernador de no escatimar en la noble tarea de seguir capacitando, equipando y dignificando a las corporaciones policiacas para que, ante todo, cumplan cabalmente con la alta responsabilidad de velar por la tranquilidad de los quintanarroenses y de los millones de turistas que nos visitan.
¿No lo cree así, amable lector?