Es el que por fin terminará para todos aquellos trabajadores al servicio del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, quienes a lo largo de los últimos 6 años, pese a cumplir con los requisitos que marca la Ley, no pudieron jubilarse ni mucho menos pensionarse.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la tesorera municipal, María Luisa Alcérreca Manzanero, quien anunció que en breve la Comuna cubrirá un adeudo de casi 50 millones de pesos al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), por los conceptos de cesantía, retiro y vejez que desde el 2011 se dejaron de pagar, provocando severos perjuicios a la base laboral.
En este sentido, la antes mencionada indicó que, consciente de la imperiosa necesidad de apoyar a los empleados municipales que han cumplido con su vida productiva o están en la posibilidad de ser pensionados por diversas circunstancias, el gobierno de Luis Torres Llanes ya realiza las gestiones necesarias ante las autoridades de la institución arriba señalada para cubrir dicho importe de manera retroactiva y, con ello, normalizar una situación que de manera por demás irresponsable se dejó crecer sin medir las consecuencias que traería consigo.
Al respecto, la funcionaria señaló que si bien se recibió una administración completamente endeudada y prácticamente en ceros, no se ha dejado de trabajar para estabilizar las finanzas mediante un estricto programa de austeridad y racionalidad que lo mismo está permitiendo solventar los pagos pendientes que les heredaron sus antecesores que atender las necesidades más apremiantes de la población, particularmente las de los que menos tienen.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por la propia Alcérrreca Manzanero en cuanto a que el Ayuntamiento capitalino seguirá conduciéndose con transparencia y honestidad en aras de responderle a todos aquellos empleados municipales que, sin deberla ni temerla, como se ha podido documentar plenamente, acabaron siendo víctimas de quienes lejos de cumplir con su responsabilidad, únicamente se dedicaron a enriquecerse escandalosamente, abusando de la confianza que en su momento les fue otorgada por el pueblo othonense.
¿No lo cree así, amable lector?