Es el que ayer otorgó la XV Legislatura del Congreso del Estado al Poder Ejecutivo, a fin de que pueda adquirir el equipamiento y la tecnología necesaria para llevar al cabo el proyecto “Quintana Roo Seguro”, a través de un esquema de arrendamiento puro con compromisos de pago plurianuales.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, a fin de combatir el fenómeno delictivo y apuntalar la capacidad de reacción de las diversas instancias de seguridad pública, los integrantes de las diversas fracciones parlamentarias con presencia en la sede de Punta Estrella aprobaron por unanimidad otorgar la autorización correspondiente para que el Gobierno del Estado pueda celebrar el contrato de dicho arrendamiento hasta por la cantidad de 2 mil 900 millones de pesos para la primera fase del citado proyecto, dinero que se pagará durante 51 meses con recursos propios de la entidad.
En este sentido, fue el presidente de la Gran Comisión del Poder Legislativo, Eduardo Martínez Arcila, quien dejó en claro que la decisión que se tomó de ninguna manera representa un nuevo endeudamiento como se ha especulado, y es así como al aprobar este arrendamiento se está reconociendo el esfuerzo del Ejecutivo para que sin un solo peso de deuda se comprometa en los próximos años a etiquetar un recurso que va a servir exclusivamente para el rubro de la seguridad pública.
Al respecto, no se puede perder de vista que el proyecto “Quintana Roo Seguro” busca dotar de herramientas tecnológicas e informáticas a las diversas corporaciones para que realicen de manera más eficiente sus funciones de patrullaje, reacción y prevención del delito, siendo que, si bien en su primera fase atenderá las necesidades que se tienen en el municipio de Benito Juárez, el cual presenta actualmente el mayor índice delictivo de alto impacto, mediante la instalación de cámaras fijas, botones de pánico y arcos de control vehicular, entre otros, lo cierto es que algunos de estos componentes tecnológicos permitirán fortalecer la operación policial en todo el Estado.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que la estrategia integral de seguridad que se ha planteado rinda los frutos esperados, a fin de garantizar plenamente la integridad física y patrimonial de los quintanarroenses y de quienes nos visitan.
¿No lo cree así, amable lector?