Es la que, durante el presente año, seguirá imperando en la administración del Gobernador Carlos Joaquín González, a fin de atender con prontitud las necesidades más apremiantes de los quintanarroenses, cumplir con los compromisos establecidos y, al mismo tiempo, mantener las finanzas estatales libres de cualquier contratiempo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el oficial mayor del Gobierno del Estado, Manuel Alamilla Ceballos, quien al confirmar lo arriba señalado indicó que es instrucción del jefe del Ejecutivo ajustar aún más los gastos en materia de consumo de combustible, teléfonos celulares y viáticos a los servidores públicos, a fin de continuar generando ahorros que puedan destinarse tanto a obras de infraestructura como a eficienciar la labor gubernamental en beneficio de los ciudadanos.
En este sentido, el antes citado refirió que otro de los aspectos en los que se está trabajando como parte de dicho programa de austeridad es el relativo al arrendamiento de inmuebles, siendo que en breve, en el caso de la Zona Norte, varias dependencias se concentrarán en un solo edificio denominado La Ceiba en la cabecera municipal de Benito Juárez, lo que permitirá un notable ahorro que será destinado a reforzar rubros verdaderamente prioritarios.
Al respecto, el funcionario, al tiempo que subrayó que la racionalidad financiera de ninguna manera ha afectado la operatividad de las dependencias y organismos descentralizados del Poder Ejecutivo, expuso que, como ha sucedido desde el inicio de la actual administración, la misma continuará de la mano de la profesionalización continua de los trabajadores al servicio del Gobierno del Estado, bajo el entendido de que sólo de esta forma se podrá responder a las expectativas de una sociedad como la nuestra que, con justa razón, hoy demanda una atención eficiente por parte de sus autoridades.
Con base en lo anterior, y ante los resultados que están a la vista, justo es reconocer los grandes beneficios que ha traído consigo la decisión del Gobernador de seguir privilegiando un gasto responsable, transparente y honesto que no sólo permita abatir los graves rezados que dejaron las administraciones anteriores, sino más importante aún, otorgar a las familias quintanarroenses las condiciones necesarias para acceder de una mejor calidad de vida.
¿No lo cree así, amable lector?