Para restauranteros de zona turística
Christian TREJO
SOLIDARIDAD, 25 de mayo.- El flujo de visitantes extranjeros en este destino turístico ha sido regular durante esta semana en la zona turística de Playa del Carmen, a pesar de las inclemencias climáticas que se registraron esta mañana con el
aguacero que se dejó caer y que tomó desprevenido a más de uno.
A pesar de lo anterior, los comercios y establecimientos ubicados en la Quinta Avenida se vieron beneficiados con la fuerte lluvia registrada en la mañana, principalmente los restaurantes, pues muchos tuvieron que resguardarse, lo cual aprovecharon para degustar de la amplia variedad de platillos que ofrecen estos establecimientos.
Durante este fin de semana, el flujo de visitantes en la principal zona turística de Playa del Carmen estuvo regular, aunque contrario a lo esperado, los diversos prestadores de servicios turísticos registraron un ligero aumento de ganancias y esto se debe principalmente porque aquellos turistas que originalmente tenían planeado visitar las playas se vieron imposibilitados a hacerlo debido a las condiciones climáticas.
Pero además de las inclemencias del clima, la presencia del sargazo en el litoral ha ocasionado que muchos visitantes opten por otras alternativas como los parques ecoturísticos y los cenotes, así como las zonas arqueológicas.
Del mismo modo, las plazas comerciales y los restaurantes han sido otras opciones a las que más han recurrido los visitantes al no poder ir a las playas por el sargazo y las inclemencias climáticas, lo que les ha redundado en mayores ganancias.
El sector restaurantero continúa manteniendo un promedio de demanda del 65 por ciento, mismo el cual espera aumentar en fechas próximas con el arribo del turismo norteamericano estudiantil, cuya tendencia es a un volumen mayor de 15 puntos adicionales.
Los comercios registraron un alza de hasta 10 por ciento, principalmente aquellos que venden artesanías, souvenirs y ropa de playa, logrando llegar a un volumen de ventas de hasta 65 por ciento.
Por el contrario, los operadores náuticos han visto paralizadas sus actividades no sólo por las inclemencias climáticas, sino por el excesivo recale del sargazo, siendo este el sector que más se vio perjudicado.