Fructífero.

Y en toda la extensión de la palabra, fue el recorrido de trabajo que realizó el presidente del Tribunal Superior de Justicia

y del Consejo de la Judicatura del Estado de Quintana Roo, Gustavo Adolfo del Rosal Ricalde, por el municipio de Tulum, a fin de dialogar, estrechar los lazos de coordinación y supervisar la labor de los jueces mayas tradicionales.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado fue claro al señalar que las prácticas jurídicas y la solución de conflictos a cargo de los Juzgados Mayas Tradicionales del Poder Judicial del Estado, son un modelo referente a nivel nacional por contribuir a la cultura de la paz y velar por los derechos humanos, y es así como durante la reunión que sostuvo con sus titulares, la cual se realizó en la comunidad de Hondzonot, el antes citado les hizo un amplio reconocimiento, al tiempo que les reiteró su apoyo para que puedan desempeñar su trabajo de una forma más eficiente y en condiciones óptimas.
En este sentido, el titular del Poder Judicial, en su recorrido por los juzgados tradicionales de las comunidades de Hondzonot y San Juan de Dios, pudo constatar los resultados en la resolución de controversias en materia civil, familiar y penal, conforme a los usos y costumbres de la región, constatando que las mismas son acordes a la realidad que se vive en cada una de las comunidades y  llevan impreso un irrestricto respeto a las garantías individuales.
Al respecto, Del Rosal Ricalde también participó en la integración a la agenda de trabajo de los Juzgados Mayas Tradicionales del TSJ, la cual incluye las propuestas y algunas gestiones realizadas por parte de sus titulares, así como de los consejeros que integran la Judicatura Indígena de Quintana Roo.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar los alcances de este recorrido del presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Estado por la zona maya de Tulum, a fin de fortalecer la coordinación institucional con quienes tienen en sus manos la noble labor de hacer valer la Ley, abonando en todo momento a la cultura de la paz que hoy pondera el Poder Judicial en todos los rincones de Quintana Roo.
¿No lo cree así, amable lector?