Explicación.

Es la que bien harían en brindar cuanto antes los presidentes municipales que al inicio de su gestión pusieron al descubierto el desorden administrativo, los desvíos y las deudas impagables que les “heredaron” sus antecesores, a fin de que sus gobernados tengan certeza plena del estado que guardan actualmente sus finanzas y cuál es la estrategia que se habrá de seguir para mantenerlas estables.

Y lo anterior viene a colación porque si bien se dijo mucho en cuanto al “desastre” que dejaron varios ex Ediles que todavía continúan en la mira de la Auditoría Superior del Estado, es un hecho que a la fecha se desconoce qué fue lo que hicieron quienes les siguieron en el cargo para, por principio de cuentas, mantener la operatividad de sus Ayuntamientos, reactivar en la medida de lo posible las acciones para atender las demandas más sentidas de la población, particularmente en lo que a obra pública se refiere, y, más importante aún, hacer frente a los pasivos que en un principio se pensó tenían “ahorcadas” a las arcas municipales.
En este sentido, existen casos específicos como el de María Trinidad García Argüelles, en Lázaro Cárdenas; Julián Javier Ricalde Magaña, en Benito Juárez; Carlos Mario Villanueva Tenorio, en Othón P. Blanco; Sebastián Uc Yam, en Felipe Carrillo Puerto, y José Domingo Flota Castillo, en José María Morelos, que hasta hace algunos meses fueron objeto de toda clase de comentarios sobre el quebranto que habrían causado en sus respectivas demarcaciones, de ahí la importancia de que, en voz de sus propios sucesores, la sociedad pueda tener la oportunidad de saber a ciencia cierta si en verdad hubo irregularidades y, de ser así, cuáles han sido las acciones que se han dispuesto para resarcirlas conforme a la Ley y al margen de cualquier “consideración” o coyuntura política.
Al respecto, no se puede menos que subrayar que siendo la transparencia y la rendición de cuentas una prioridad en todo el Estado, se hace imperante que los munícipes que no han dejado de remar contra la corriente por culpa de quienes hoy se andan paseando como si nada y viviendo “a cuerpo de rey” saquen a relucir todo lo que tengan a la mano para poner a cada quien en su lugar y, de una vez por todas, se conozca la verdad de aquellos Ayuntamientos que durante el pasado trienio vivieron una verdadera pesadilla financiera que, lamentablemente, hasta el día de hoy sigue latente.
¿No lo cree así, amable lector?