Walter Villanueva, sádico

PDFImprimirE-mail

Share

Padre y hermana gemela de su ex esposa hunden a principal sospechoso de brutal crimen

Adrián GONZALEZ CALDERON

El padre y la hermana gemela de Arena del Rocío Palacios Valdez acudieron anoche a la Dirección de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del Estado para rendir una declaración sobre la relación entre la profesora asesinada y Jorge Walter Villanueva Ramírez, a quien consideran como responsable de este sangriento crimen.

Al filo de las nueve de la noche, Roger de Palacios Pérez, progenitor de la víctima, acudió a las instalaciones de la citada dependencia para realizar una declaración por medio de la cual brindó un panorama más amplio sobre las actividades cotidianas de su hija y los problemas que sufrió durante su matrimonio con el actual secretario del Juzgado Sexto de Distrito.
De igual manera, el declarante brindó información sobre los abusos y maltratos de los cuales fue víctima Arena del Rocío Palacios, al igual de la tortuosa separación y divorcio que logró consumar, pese a las constantes amenazas realizadas en su contra por parte del funcionario federal.
Después de una hora, tocó turno para declarar a Citlali Palacios Valdez, quien no sólo confirmó la versión de su padre sino que además, por medio de la estrecha relación que tenía con su hermana gemela, ofreció un perfil psicológico de Jorge Walter Villanueva Ramírez, por medio del cual se considera que este individuo es en extremo violento, padece de un complejo de superioridad y carece de moral.
Los detalles de estas declaraciones se mantienen bajo resguardo de las autoridades investigadoras, por cuestiones de seguridad para los declarantes y para evitar entorpecer la labor que lleva a cabo la Procuraduría General de Justicia del Estado.
Familiares de las víctimas de este sangriento crimen aprovecharon este espacio para agradecer la labor de Diario de Quintana Roo y del procurador Gaspar Armando García Torres, quien se mantiene pendiente de la evolución del caso y ha instruido a sus subalternos para que no escatimen esfuerzos en la búsqueda y captura de los asesinos materiales e intelectuales.
Como se recordará, el pasado 18 de septiembre fueron hallados con varios disparos los cuerpos del ingeniero Octavio Góngora Jiménez y su pareja sentimental, quien contaba con cinco meses de gestación, en una terracería que se extiende a través de un asentamiento irregular denominado “El Edén”, en la ciudad de Chetumal.
De acuerdo con datos proporcionados por autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado, al filo de las nueve de la mañana de ese día Ulises García Sánchez, de 45 años de edad, caminaba rumbo a una zona enmontada, ubicada al final de la avenida Chetumal. Al llegar a un tramo inundado y de difícil acceso, este sujeto notó que estaba estacionada una camioneta de lujo, marca Ford, tipo F-150, placas TB-51-899, pero al aproximarse vio dos cuerpos sin signos vitales.
La zona fue acordonada por agentes policiacos, quienes dieron una alerta general, a través del número de emergencias, lo que provocó que policías estatales, federales, judiciales y elementos del Ejército mexicano, acompañados por peritos y un agente del Ministerio Público del Fuero Común, acudieran al sitio.
En cuestión de minutos las víctimas fueron identificadas como Octavio Augusto Góngora Jiménez, de 33 años de edad, empleado de la empresa de construcción denominada OMER, situada en la calle Isla Cancún con Córcega, y Arena del Rocío Palacios Valdez, de 31 años de edad, quien contaba con cinco meses y medio de gestación de un bebé.
En la escena del crimen fueron hallados varios cartuchos percutidos, pero de dos calibres, dos eran 45 y los demás eran nueve milímetros, por lo que se cree que al menos dos personas participaron en el asesinato.
Desde el inicio de la investigación de este sangriento caso las autoridades judiciales sospecharon de Walter Villanueva Ramírez, secretario del Juzgado Sexto de Distrito y quien tenía un juicio de pensión alimenticia y de patria potestad contra su ex esposa Arena del Rocío Palacios, proceso en el que hizo uso de sus influencias para favorecerse e incluso hasta de sembrar droga a la madre de su hijo, con tal de obtener ventaja en el litigio.

Carton