Lunes, 18 de Octubre de 2010 00:00

Herlindo VAZQUEZ
Con una afluencia de alrededor de 10 mil personas los comerciantes de la Zona Libre de Belice registraron un repunte de 50 por ciento en sus ventas. Sin embargo, los visitantes mostraron inconformidad por la tardanza al salir.
Como es costumbre, los tres casinos asentados en este lugar tuvieron mucha afluencia de jugadores.
De acuerdo con datos de la administración, ayer ingresaron a la Zona Libre de Belice alrededor de dos mil 500 vehículos, casi el 50 por ciento de ellos provenientes de entidades como Tabasco, Yucatán y Campeche.
Los productos con mayor demanda fueron ropa, zapatos, artículos escolares, adornos de Halloween y navideños, chácharas, sombrillas y juguetes. Debido al inclemente Sol las cervezas, refrescos, agua y comida también tuvieron muchos consumidores.
Para algunos visitantes, como Ezequiel Notario Pérez, que proviene de Tabasco, hace falta mayor diversificación de productos pues lo que se expende en este sitio puede encontrarse en otros Estados, pero la curiosidad por conocer la Zona Libre de Belice es mucha.
Sin embargo, expresó que la tardanza al salir del lugar es algo que inhibe las ganas de regresar.
“No hay nada novedoso acá en la Zona Libre, pero el interés por conocerle nos trajo. Compramos algunas cosas para llevarnos de recuerdo, pero lo que sí molesta es que para salir tardaremos más de tres horas, según nos dicen”, señaló.
Para otros visitar la Zona Libre de Belice es un modo de salirse de la rutina pues allí se pueden ver diferentes productos, indicó Luis Angel Nahuatl.
“Aunque lo que se vende acá también se encuentra en Chetumal, venimos acá para distraernos un rato y también aprovechar para comprar ropa y zapatos a bajo precio”, destacó.
Aracely Puc Góngora coincidió con lo anterior y agregó que la gran variedad de tiendas permite conocer productos que no siempre llegan a Chetumal.
Lo económico de los precios hace venir a gente de otros Estados, como es el caso de Víctor Herrera Herrera, quien afirmó que los productos son más baratos que en Yucatán.
“En Peto, donde vivo, los productos son muy caros. Por eso junté mi dinero y vine a comprar ropa, zapatos y útiles escolares. Mi familia me encargó sus cosas y caminando voy a hallarles”, explicó.
Candelario Herrera Carvajal consideró que existen muchos productos a bajo precio pero no hay que perder de vista que por su procedencia no son de alta calidad, pero como la crisis económica limita el dinero, hay que ingeniárselas para comprar barato pero de la mejor calidad.