Sábado, 30 de Junio de 2012 01:00

Aaron BAUTISTA
Frustración, dolor, desesperanza y saber que todo el año de preparación se fue a la basura, fueron algunos de los sentimientos que pasaron por la cabeza de la Campeona Nacional de lanzamiento de jabalina Anilú Coral Arjona, cuando aquel trágico domingo 13 de mayo sufrió la ruptura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda cuando participaba en el Campeonato Nacional de primera Fuerza en la capital del país y cuando faltaban escasos 8 días para la olimpiada en la ciudad de Puebla.
Un golpe muy duro para la chetumaleña el saber que todo el camino recorrido en la preparación rumbo a la fiesta olímpica no serviría de nada al sufrir tan severa lesión que la llevó al quirófano.
Sin embargo Anilú Coral, no se desanima y luego de reponerse psicológicamente ahora se dedica en cuerpo y alma a recuperarse físicamente con el objetivo de regresar a las pistas y demostrar que no hay corazón más grande que el de una guerrera chetumaleña.
Hace un par de días inició sus terapias de recuperación en el Centro Integral de Rehabilitación de Quintana Roo, donde es atendida de forma excelente por el personal encargado que día con día tienen la responsabilidad de hacer que los sueños de los pacientes se vayan convirtiendo en realidad al dedicarles su tempo con pasión, compromiso, entrega total, cariño y un sentido humano que solo tienen quienes poseen la vocación de servir al prójimo y aportar su granito de arena con las única intención de ayudar a la gente.
Anilú Coral Arjona, es hoy por hoy una de las máximas exponentes de la disciplina de atletismo en Q. Roo, de mirada tierna, con una sonrisa sincera, con un rostro infantil y con un corazón tan grande que no le cabe en el pecho, se mantiene firme en sus terapias y lista para seguir cosechando éxitos.
Nacida un 29 de febrero de 1996, a sus 16 años Anilú Coral, es toda una luchadora incansable de las pistas, inició su carrera deportiva en el 2008 en Tamaulipas dentro de la Olimpiada Nacional ganando la medalla de plata en la prueba de lanzamiento de pelota, para el siguiente año participó en Sonora ganando la medalla de oro en lanzamiento de jabalina, para el 2010 llegó a la perla tapatía y brindó una excelsa demostración de poder al imponer nueva marca nacional en lanzamiento de jabalina con un registro de 40.50 mts. y por ende consagrándose como la número uno de todo México en su categoría, para el 2011 en la tierra del mayab, en la blanca Mérida no logró mantener el paso arrollador y vio pasar la oportunidad, sin embargo para este 2012 Anilú Coral dedicó todo su tiempo en la preparación para Puebla y cuando faltaba una semana la chetumaleña cerraba su etapa fuerte en el estadio universitario de la UNAM y sucedió la tragedia que la marginó de la gala olímpica de la angelópolis.
“Quiero agradecer el apoyo incondicional de quien es mi máximo pilar y apoyo, mi madre Ana Elsy Arjona, a mis hermanos Gabriela, Ricardo y Jorge y a mi sobrino Alejandro que siempre están conmigo alentándome, nunca pensé que algún día me pasara esto, pero ya estoy envuelta y en medio de la tormenta y ahora tengo que luchar por salir adelante, han sido días muy duros, difíciles, de mucha tensión, el dolor es muy fuerte, me duele al intentar caminar incluso con las muletas, pero todo eso no me detendrá, tengo que ponerme de pie y seguir peleando, no voy a dejarme vencer, así que seguiré trabajando fuerte y con disciplina, voy a seguir al pie de la letra las indicaciones de los médicos y terapeutas, porque quiero retornar a las pistas y demostrar que no hay obstáculo que pueda detener a una atleta chetumaleña, porque tengo sueños, porque tengo ilusiones y las voy hacer realidad, no importa cuánto tiempo me lleve el levantarme, lo voy a lograr y triunfaré porque no hay nada más grande que ser un Campeón” refirió Anilú Coral Arjona, la mejor lanzadora de jabalina quintanarroense en Olimpiadas Nacionales.