El uno dos, gasolina y luz Rogelio RIVERO El exógeno -reclamo- de la gente inconforme que se forma en el exterior de la CFE a reclamar los insensatos altos recibos de luz ensañados exotéricamente al pueblo públicamente que por su expansionismo a lo inconforme, expectora a gritos para esputar y expeler las explicaderas del por qué el alto costo de la luz al exhalar la mentira como oficio al pueblo. Al propinarle con el uno-dos golpes al bolsillo con el alza a los precios de la gasolina y luz.
El exordio -principio- parecer breve e inofensivo. Tiene ventajas y desventajas, cualquiera fuere su procedencia y destino, pero como estrategia oficial tiene costos que sobrepasan magras ganancias. La decadencia de credibilidad de esa paraestatal tiene como precedente reciente la desaparición de su homóloga LyFC que se le atribuye en diversos estudios a su aparente súbito cambio para mejorar el servicio. En Quintana Roo la CFE terminó sepultada en la impopularidad y finalmente con lo inestimable de su propio pueblo usuario, porque la opinión pública apreció que aquel personaje promotor del pleno empleo y la abundancia, volvería a gobernar con un programa de austeridades, flexibilizaciones y cambios que se estimaron aceptables. Al repudiar el insensato alto costo del fluido eléctrico que golpe a golpe se ha venido dando horadando más al ya de por sí vacío poder adquisitivo, para acabarla de amolar también se reciben los “gasolinazos” con golpes sistemáticos, bolseando a los usuarios y consumidores, lo que muestra que la paciencia social ha llegado al límite. Luego vendrá, en consecuencia, el alza a la canasta básica que sufrirá suerte similar. El hombre llegó a gobernar contra la política de ajustes de costos en los servicios y productos de consumo primario, y no para liberar los precios, de lo cual su propia decisión en las alzas a los carburantes y energía eléctrica es una muestra. Al final, su gobierno adoptó el neoliberalismo y terminó sostenido por el PAN tejiendo en el camino los jirones del PRD, Convergencia y del chiripero PT. Al margen de la conveniencia o necesidad de los cambios sustanciales del pueblo e incluso de su economía popular. Los electores perciben esas acciones como nefastas al observar una contradicción entre lo que se ofrece a lo que se hace. Los voceros oficiales se extasían en su reiterada adoctrinada de combatir la pobreza pese a las críticas de los opositores tildándolos de falacia. Ellos muestran que con determinados argumentos intentar atenderla es un acto patriótico. Existe entonces una clara disonancia entre lo que se pensó y propinar un golpe más, como se ha hecho, y cuando menos condenarlo. Los de la CFE farfullan -balbucean- con frecuencia en contra de los grupos protestatarios que obstaculizan el libre tránsito y hasta lanzan declaraciones contra los represores. Son y auguran manifestaciones sin los debidos instrumentos técnicos, incluida la de las buenas intenciones de los termómetros puestos por la Comisión Nacional del Agua. Estas son sostenidas por altos funcionarios con bajas calificaciones y el resultado es el alto costo de la luz que se tiene encima. Punto
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RR.- Chetumal, Quintana Roo febrero 2010 |